Nacido en Lisboa el 16 de marzo de 1825, Camilo Castelo Branco fue mucho más que un novelista. Fue una figura turbulenta, romántica, polémica y profundamente humana. Su vida, marcada por la pasión y el escándalo, encontró eco en sus más de 260 obras publicadas. Es autor de novelas inmortales como Amor de Perdição, obra maestra del romanticismo portugués, y A Queda dum Anjo, una sátira mordaz que aún resuena con actualidad.
Pero Camilo también fue un hombre perseguido por sus pasiones. Su amor con Ana Plácido, que lo llevó incluso a prisión, y su trágico final —cegado por la sífilis, se suicidó en 1890— le confieren un aura de genio maldito que sigue fascinando a generaciones.